Alejandro Beautell

 

Arquitecto Canario ganador del Premio International Archdaily

 

Alejandro Beautell es un arquitecto canario residente en Tenerife y flamante ganador del premio Building of the year Award que convoca cada año el prestigioso portal norteamericano ArchDaily. Alejandro compitió con arquitectos de la talla de Rem Koolhaas, Zaha Hadid o Álvaro Siza, todos ellos reconocidos con los premios Pritzker, los Nobel de la Arquitectura.

Nacido en Barcelona en febrero de 1978, pero ha vivido siempre en Canarias, entre Las Palmas y La Laguna. Alejandro es hijo del arquitecto, Fernando Beautell, que desde joven le transmitió la pasión por esta profesión.

Según nos comenta Alejandro en primera persona:

 

En 1996 me fui a Las Palmas a estudiar Arquitectura. Recuerdo aquellos años importantes con cariño. El año que pasé en Holanda… te puedes imaginar lo que supone para un canario estar en el centro de Europa, tenía muchas ansias de ver y viajé mucho aquel año. Tras acabar la carrera volví a Tenerife y estuve trabajando una temporada en el estudio del arquitecto Federico García Barba, gran profesional y buen amigo. Cuando me sentí preparado monté mi primer estudio de arquitectura, mi oficina era el cuarto del ping-pong y mis compañeros de fatigas eran Lira -una Cocker Spaniel- y Norton, un Malamute de Alaska. En los comienzos colaboré en algunos proyectos con mi buen amigo, y compañero de estudios, Ignacio Castillo, hoy arquitecto del Cabildo de Fuerteventura. Hoy en día tengo mi estudio en La Laguna, en la Calle Carrera frente al Teatro Leal, me gusta La Laguna y valoro ir caminando a trabajar y saludar a los amigos por la calle. Comparto el estudio con mi padre del que  sigo aprendiendo cada día.

 

Enhorabuena por el premio “Building of the Year 2014” de la revista Archdaily. ¿Cómo surgió el proyecto de la obra ganadora?

La ermita es un encargo del Obispado de Tenerife, necesitaban un pequeño templo para unas cuarenta personas en el barrio de Las Puntas, en La Frontera en la Isla de El Hierro. El santo, San Juan Bautista, se encontraba en unas instalaciones vecinales y se apostó por construir una ermita bajo su advocación. Quiero agradecer al Obispado la confianza depositada en mí para liderar este ilusionante proyecto, y destacar el importante papel jugado por la Fundación Mapfre que, una vez más, demostró su compromiso con el desarrollo cultural y social de las islas, patrocinando las obras.

 

¿Cuál fue el enfoque para acometer la obra de la ermita de San Juan Bautista? Cuéntanos los principales retos a los que te enfrentaste al realizar esta singular obra.

Proyectar una iglesia es ciertamente motivador para un arquitecto, son edificios especiales por su contenido trascendental y a la vez enormemente complejos en términos de pensamiento. El programa de necesidades de un templo es la Liturgia de la celebración y desde el principio quería, de alguna manera, potenciar el misterio inherente a la misma, buscar lo esencial…

La vida de San Juan Bautista, titular de la ermita, fue un ejemplo de sobriedad y austeridad. Fue una figura muy interesante, un rebelde. Sus palabras tienen mucho sentido en nuestros días. No era amigo “de palacios reales, ni de finos ropajes” y se denominaba a sí mismo como “la voz que clama en el desierto”. Creí que debía recuperar el estilo del Bautista, que la ermita que llevara su nombre debería clamar también contra los excesos del pasado y ser la precursora de un nuevo hacer.

Pero la austeridad no era sólo una convicción moral, fue una necesidad en todas las fases del proyecto. Como curiosidad te contaré que el Sagrario y la puerta de acceso están construidos con chapas metálicas muy baratas que habitualmente se utilizan para las arquetas de instalaciones; me gustó su textura, me recordaba a las puertas roblonadas de la Giralda. El trasdós de la puerta es de madera reciclada a base de birutas y la iluminación se resuelve con sencillas bombillas que cuelgan del techo. Para las paredes, además del hormigón visto, utilzamos un acabado a la tiroliana a base de picón machacado y de gran tradición en nuestras islas. En fin, intentamos sacar provecho de los materiales a nuestro alcance.

¿Qué supone para un arquitecto ganar el premio Archdaily de Arquitectura? ¿Qué trascendencia ha tenido el galardón a nivel local e internacional?

El premio, como cualquier reconocimiento a tu trabajo, te anima a seguir trabajando en la misma dirección, a luchar por la arquitectura en la que crees. El oficio de arquitecto es duro y este tipo de sorpresas te ayuda a ir “a tope” al estudio cada mañana.

El premio tiene una gran repercusión mediática, Archdaily, con base en Nueva York, es el portal de arquitectura más importante del sector, con millones de lectores en todo el mundo. Anualmente entregan este galardón a los mejores edificios a juicio de sus lectores, tras una selección previa donde más de 60.000 arquitectos filtran y reconocen con su voto la mejor arquitectura publicada por la plataforma.

Ha sido una sorpresa tremenda ver el interés que ha despertado esta pequeña ermita, desde su inauguración nos han llegado varias propuestas de revistas especializadas de nivel internacional que querían publicar la obra. Ha sido publicada en Korea, China, Australia, Chile, etc.

Los premios son siempre una alegría, pero para un arquitecto lo que de verdad importa es que el edificio sea usado por la gente y nosotros lo que queríamos hacer era un lugar donde poder orar protegidos del ruido del mundo.

 

Como directivo del Colegio de Arquitectos, ¿Cómo valoras la situación actual de la profesión en Canarias?

La profesión está muy tocada por la crisis tremenda que hemos sufrido y el trabajo ha bajado mucho. Pero no debemos confundir las cosas, la arquitectura no está en crisis, de hecho la arquitectura canaria, y la española, viven un buen momento en términos de calidad y rigor intelectual y así lo reconocen fuera, donde los arquitectos españoles son altamente valorados. A nivel de Canarias hay muchos compañeros que están demostrando su valía a nivel internacional. Yo soy optimista y creo que este es el momento de hacer una arquitectura sosegada que responda a las necesidades de la sociedad, alejada de los fuegos artificiales del pasado.

 

¿Cuáles consideras que son las soluciones a la situación actual? 

No tengo, ni creo que existan soluciones inmediatas para un problema global que supera nuestro ámbito de acción, pero como colectivo, creo los arquitectos hemos demostrado una gran capacidad de adaptación a las adversas circunstancias que vive el país. Muchos compañeros han transformado su forma de trabajar para dar servicio a las necesidades actuales de la sociedad. Esto es importante, trabajamos para dar un servicio a nuestros conciudadanos, y si ahora no se necesitan más viviendas o auditorios, habrá que preguntarse qué podemos aportar. La rehabilitación, la conservación de los edificios, el diseño interior o el urbanismo son campos donde se demandan técnicos especialistas y en este sentido la figura del arquitecto es fundamental. En Canarias en particular, la renovación de la planta hotelera es una cuestión primordial. Hoy, como siempre, contar con un arquitecto es una garantía.

 

Hablando de rehabilitación, tú has hecho unas cuantas intervenciones en edificios históricos, ¿en qué edificios has intervenido?

Sí, he tenido la suerte de intervenir en algunos edificios de interés patrimonial. La restauración es una especialidad de la arquitectura, es una disciplina compleja. Mi primera experiencia importante en este campo fue la rehabilitación de la Casa Ossuna en La Laguna, luego ganamos el concurso para realizar el Plan Director del Santuario del Cristo de La Laguna, rehabilitamos también el edificio del Real Casino de Santa Cruz o la Iglesia de las Siervas de María también en Santa Cruz, entre otras.

 

¿Dada la situación actual, tienes nuevos encargos? ¿Qué nuevos proyectos te traes entre manos?

Sufro la crisis como todos, pero sí, tengo trabajo y soy consciente de que hoy en día es una verdadera suerte. Ahora estamos restaurando una pequeña casa tradicional en el sur, haciendo algo en La Orotava también. Y como primicia te diré que estoy trabajando en un proyecto fuera de España, pronto contaremos un poco más de esta aventura, el 2014 promete ser un año importante.

 

¿Qué le recomendarías a un estudiante de arquitectura canario?

Ante todo le diría a ese futuro compañero que ¡adelante!, que ha elegido un oficio fantástico. La arquitectura es una profesión complicada a veces y que requiere de un gran esfuerzo y sacrificio, pero que vivida intensamente le deparará  grandes compensaciones.Las crisis hay que mirarlas con un poco de perspectiva histórica y no caer en el desánimo. Esto vale la pena, dedicarse a lo que te apasiona es una de las mejores cosas que te pueden pasar.

 

Para saber más de Alejandro Beautell:

Web   www.beautellarquitectos.com

Facebook  www.facebook.com/BeautellArquitectos